EL PLAN GENERAL DE BENIRREDRÀ AVANZA HACIA SU APROBACIÓN DEFINITIVA


El pleno del Ayuntamiento de Benirredrà (Valencia) acordó el 26 de junio de 2025 la aprobación de la Propuesta Final del Plan General Estructural (PGE) y del Plan de Ordenación Pormenorizada (POP) y su remisión a los órganos ambientales autonómico y local, a efectos de la emisión de la Declaración Ambiental y Territorial Estratégica (DATE). De este modo, el plan avanza  y da un paso importante de cara a su aprobación definitiva, a la espera de que sean emitidas las DATE de ambos instrumentos.

Benirredrà es un pueblo muy pequeño de la Comunidad Valenciana, conurbado con Gandía, con la que comparte muchos equipamientos. A pesar de su pequeño tamaño y de tener un tejido urbano contiguo, la localidad tiene su propia identidad y reúne unas condiciones de vida que la hacen muy atractiva. El PGE-POP persigue no solo abundar en esas buenas condiciones de partida, sino mejorarlas, orientando la práctica totalidad del suelo urbano hacia el uso predominante residencial.

La conciencia sobre el carácter finito del territorio es muy acusada en Benirredrà, lo que explica que, desde que AUG-ARQUITECTOS, SLP empezara la redacción del plan en 2019, el ayuntamiento escogiera un modelo de crecimiento muy contenido y por debajo del límite máximo impuesto por la Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana, planteando una zona de nuevo desarrollo residencial de tan solo 1,1 hectáreas de superficie y una actuación de regeneración urbana  de 0,83 hectáreas que permitirá la transformación de un suelo industrial obsoleto en una actuación residencial, recalificadora del espacio urbano.

El PGE-POP de Benirredrà sustituirá a unas unas Normas Subsidiarias aprobadas definitivamente el 30 de diciembre de 1985 y seis modificaciones puntuales, de las que se han ejecutado completamente, una está pendiente de terminar de ejecutar y la sexta y última modificación, se encuentra en tramitación. No existe Texto Consolidado de planeamiento y el planeamiento vigente está agotado y es insuficiente para responder a las necesidades actuales, tanto a nivel estructural como pormenorizado.

A nivel estructural el modelo territorial propuesto está condicionado por la conurbación de Benirredrà y Gandía. El acierto en la gestión de suelo y la no afectación de la hacienda pública con las determinaciones urbanísticas, que defendían las NNSS y tan eficazmente ha ejecutado el Ayuntamiento de Benirredrà, marcan un antecedente del que no hay que desviarse. Tan solo podemos señalar, como elemento que debería constituirse en la seña de identidad del nuevo plan, la apuesta por una regulación de la edificación que favorezca una arquitectura de mayor calidad y más centrada en modelos y soluciones concretas, que se manifiesten como una superación de la disparidad actual. En lo concerniente a la ordenación pormenorizada podemos señalar, como elemento que debería constituirse en la seña de identidad del nuevo plan, la apuesta por una regulación de la edificación que favorezca una arquitectura de mayor calidad y más centrada en modelos y soluciones concretas, que se manifiesten como una superación de la disparidad actual. También es destacable el deseo de evolucionar hacia el protagonismo del uso residencial, de modo que las antiguas instalaciones fabriles que ya no tienen sentido, den paso a actuaciones de renovación urbana  en las que los usos residenciales sean dominantes.