Han concluido las obras de la primera fase de la rehabilitación de un edificio público destinado a equipamiento dotacional múltiple en Alpuente (Valencia). Las obras, promovidas por el Ayuntamiento de Alpuente se han desarrollado durante el primer semestre de 2025 de acuerdo con el proyecto redactado por la arquitecto Rosa Briso de Montiano García y bajo su dirección, y con el correspondiente seguimiento arqueológico.
La actuación se enmarca en la rehabilitación de un inmueble de origen medieval que conserva interesantes estructuras de piedra y que llevaba abandonado varios años, durante los cuales el edificio empezó a deteriorarse.
La edificación objeto de la intervención se encuentra ubicada en el núcleo histórico tradicional (NHT-BRL), dentro del recinto amurallado circundante al castillo de Alpuente y a la actual plaza de la Iglesia. Se encuentra, concretamente, junto a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Piedad, en una posición de esquina, con tres fachadas a la vía pública y una medianera que recae al edificio de la Casa Consistorial, reconstruido hace unos diez años. El conjunto salva un fuerte desnivel entre las dos fachadas principales opuestas y forma parte del paisaje urbano de la Villa de Alpuente. La entrada inferior se realiza por la calle Amargura (planta semisótano) y la entrada superior por la calle Rey Don Jaime nº7 (planta baja). Desde la calle Amargura, la altura de la edificación es de planta baja, más dos plantas y bajo cubierta, a ras de forjado (tres alturas). Desde la calle Rey Don Jaime, la edificación se desarrolla en planta baja más bajo cubierta (una altura más bajo cubierta).
En cuanto a la peculiaridad de los elementos constructivos, destacan:
El objetivo fundamental de esta FASE 1 del proyecto ha sido la ejecución de trabajos solo en el interior del inmueble, consistentes en: limpieza, derribo y recuperación de diversos elementos en planta semisótano, entreplanta y planta baja, así como la sustitución puntual de alguna viga de madera del techo de la entreplanta, y posteriormente, la realización de trabajos de consolidación interior en arcos y paramentos de la planta semisótano y entreplanta.
Los trabajos de limpieza y derribo de diversos elementos son tareas imprescindibles como trabajos preparatorios para la siguiente fase del proyecto de rehabilitación. Con ello, también se ha conseguido aliviar de carga al inmueble, actuar con más margen y seguridad y disponer de capacidad de respuesta ante imprevistos constructivos.
Dentro de esta fase de derribo se han recuperado algunos materiales, como piedras empleadas en los muros de mampostería, baldosas de barro cocido manual, baldosas de barro esmaltado manual, marcos de puertas, puertas antiguas de madera con talla manual de cuarterones, y todo aquel material que sea recuperable para la propia obra.
En planta semisótano se ha eliminado la tierra suelta del suelo, sin realizar ningún tipo de excavación, se ha derribado la escalera de acceso a la entreplanta y tabiquería de distribución, como espacio preparatorio para los futuros aseos. Se ha eliminado el entrevigado del techo de la entreplanta (como muestra la foto que ilustra esta noticia) y se han dejado las vigas de madera como función de atado para los arcos de piedra.
En la entreplanta se han eliminado los restos de tabiquería interior existentes.
En planta baja se ha eliminado la tabiquería interior de la zona donde irán los futuros aseos, se ha levando todo el suelo de barro y todas las puertas de madera, para su posterior recuperación.
La sustitución puntual de alguna viga de madera que se encontraba en mal estado, se ha realizado por otra viga de madera, cumpliendo con las mismas características y escuadría que la viga existente, así como con la normativa vigente y previa aceptación por parte de la dirección facultativa.
La consolidación interior de paramentos y arcos ha sido uno de los trabajos prioritarios e indispensables para emprender la rehabilitación completa del inmueble. Con la disgregación de la piedra, del tapial, de los materiales conglomerantes y de las argamasas, se corría el riesgo de que los muros pudieran perder su capacidad sustentante. Para ello, fundamentalmente en el semisótano, se han empleado materiales de consolidación y refuerzo, que aportan estabilidad y que son totalmente transpirables, siguiendo similares técnicas constructivas a las tradicionales.
La intervención del inmueble pretende recuperar y revalorizar los espacios arquitectónicos existentes. La estructura de arcos de sillería, muros y pilares de piedra, los revestimientos de suelos, la carpintería interior y otros materiales, hacen de este inmueble, un espacio susceptible de ser restaurado, en el que debe primarse una actuación con sensibilidad hacia todos estos elementos, que deberán ser debidamente identificados en el proyecto de restauración.
La propuesta de intervención ha sido totalmente respetuosa con lo existente y se ha ejecutado empleando técnicas manuales y materiales tradicionales que potencian el valor arquitectónico y espacial del inmueble.
La actuación ha sido respetuosa y que sin pretender sustituir de un modo indiscriminado lo antiguo, sino conservarlo para interactuar de un modo enriquecedor, con una visión actual de la arquitectura y de la utilización de este tipo de espacios.
La edificación necesitaba una urgente intervención estructural para que las importantes deficiencias existentes no se acentúen. Las soluciones constructivas han sido las necesarias para que el inmueble quede reforzado y estabilizado, y así acoger en un futuro el uso previsto. Todo ello se realizó con gran profesional por la empresa contratista, con absoluto respeto hacia la arquitectura vernácula y hacia las técnicas constructivas tradicionales. También ha sido fundamental el empleo de la mayor cantidad posible de materiales recuperados de la propia obra o de derribo, que se han utilizado fundamentalmente para determinados remates y acabados.