EL AYUNTAMIENTO DE CHELVA SOLICITA LA APROBACIÓN DEFINITIVA DEL PLAN GENERAL ESTRUCTURAL


El pleno del Ayuntamiento de Chelva, en sesión celebrada el 8 de junio, ha acordado por unanimidad solicitar a la Comisión Territorial de Urbanismo de Valencia la aprobación definitiva del Plan General Estructural, dando así un paso de gigante de cara a la finalización del proceso de tramitación del plan. La propuesta Final de este plan, redactado por AUG-ARQUITECTOS, SLP recoge las subsanaciones pedidas por el órgano ambiental en la Declaración Ambiental y Territorial Estratégica y supondrá, cuando se apruebe, una notable mejora en el planeamiento de esta interesante localidad del interior de la provincia de Valencia.

El Ayuntamiento de Chelva lleva desde la primera década de este siglo intentando impulsar la revisión completa de su planeamiento que está conformado por unas Normas Subsidiarias aprobadas en 1989 y otros instrumentos de planeamiento. Tras un complicado proceso, en el que intervinieron otros equipos redactores, el año 2018 el Ayuntamiento de Chelva solicitó a la Diputación de Valencia una subvención y asistencia técnica para la elaboración del Plan General Estructural (ya iniciado) y del Plan de Ordenación Pormenorizada, resultando ganadora del concurso convocado al efecto la empresa AUG-ARQUITECTOS SLP, quien bajo la dirección del arquitecto urbanista Víctor García Gil pasó a ser el nuevo equipo redactor.

La ordenación de un municipio como Chelva es compleja porque se trata de un municipio muy grande en extensión, con varios núcleos habitados y una gran riqueza patrimonial, sustanciada sobre todo en el Conjunto Histórico Artístico de Chelva y sus huertas, aunque también existen elementos de gran interés en el resto del término municipal.

En lo relativo a los principales objetivos que persigue el nuevo plan, en este se enfatiza que aquello que debe presidir cualquier decisión que pueda adoptarse con respecto al futuro del pueblo, venga de la Administración local o de cualquier otra. Nos referimos a la necesidad de articular medidas y modelos (en este caso urbanístico) para luchar contra la despoblación. Si el Parlamente Europeo considera que presentan un riesgo extremo de despoblación, las zonas con una densidad por debajo de 8 habitantes por kilómetro cuadrado, en Chelva, con una densidad de 8,80 hab. /km², frente a la media provincial de 235,12 (ARGOS 2017) y un proceso gradual de pérdida de población, deben saltar todas las alarmas.

Así pues y a efectos de interpretar la parte normativa del PGE, en el mismo se subraya que, en caso de contradicción o duda sobre el contenido de las NNUU o de los planos con eficacia normativa, debe prevalecer la determinación que facilite el arraigo de la población y permita luchar contra el éxodo rural. Esta interpretación se explica porque, frente a un panorama muy preocupante en el aspecto demográfico, Chelva dispone de recursos suficientes para garantizar su sostenibilidad, tiene un sector agropecuario que hay que preservar y – sobre todo- atesora un paisaje y un patrimonio, de gran interés. Es, precisamente, en la conciliación entre la conservación del patrimonio y el crecimiento económico, donde puede estar la clave de un futuro de prosperidad y sostenibilidad.

Curiosamente, siendo Chelva un referente a nivel comarcal y también provincial por su patrimonio y disponiendo (el núcleo principal) de una buena conexión rodada con Valencia, el pueblo no se ha consolidado como un lugar atractivo para el turismo cultural, que busca en el patrimonio, la restauración y la hostelería de calidad, el lugar escogido para pasar una estancia de corta o media duración. Desafortunadamente, la mayor parte de los visitantes de Chelva lo son únicamente por unas pocas horas y dejan un escaso o nulo retorno en el pueblo, ya que muchos de ellos ni siquiera consumen productos o servicios locales. Así las cosas, la oferta en materia de restauración y de hostelería es pobre y de baja calidad, debido a la escasa rentabilidad que se le presume a este tipo de actividades en la situación actual. Revertir este escenario, apostando por una ordenación contenida, la creación de espacios económicos de oportunidad, facilitando no solo el acceso rodado, sino también el estacionamiento de vehículos a visitantes y personas que dispongan de vivienda o quieran pernoctar en el casco antiguo, realizar un urbanismo inclusivo y mejorar las dotaciones públicas, son algunas de las herramientas que el PGE y el POP de Chelva se proponen impulsar para fortalecer la recuperación económica.

El conjunto de las determinaciones del planeamiento debe contribuir, también, a incentivar un cambio de mentalidad que consideramos imprescindible, si se quiere apostar por un futuro sostenible en ese tipo de localidades. Nos referimos a la necesidad de apostar por actuaciones de calidad, que contribuyan a remontar el perfil bajo del que se parte, ante la progresiva degradación ambiental que ha experimentado una parte significativa del tejido urbano en las últimas décadas. Los mismos requisitos de adecuación a unos umbrales mínimos de calidad y de corrección arquitectónica que se vienen exigiendo y alcanzando en la zona incluida dentro del Conjunto Histórico Artístico, deben aplicarse al resto del suelo urbano, mediante la aplicación de las ordenanzas que correspondan. Gran parte de España y, sobre todo, de países de nuestro entorno (Italia, Francia, Reino Unido, etc.) ofrecen ejemplos paradigmáticos de localidades similares a Chelva que han confiado su futuro a la conservación del patrimonio y la implementación de iniciativas de calidad, consiguiendo atraer a un turismo de cierto poder adquisitivo, que ha contribuido decisivamente al bienestar económico de la población local. El modelo de desarrollo en el que puede inspirarse Chelva es integral y se basa en la incentivación de sinergias a partir del fortalecimiento de un sector de servicios, de calidad. La mano de obra y el retorno que este sector genera dinamizan otros ámbitos, como el industrial, la construcción, etc. Pero, lo que es claro, es que la simple ejecución de edificaciones feas, impersonales y desubicadas, como se ha hecho en gran parte del suelo sellado de Chelva en las últimas décadas, tan solo contribuye a la vulgarización del paisaje urbano y a cubrir las necesidades inmediatas de quienes participan en esas promociones o construcciones, pero desincentivan una economía sostenible y con capacidad tractora para impulsar una recuperación.

El plan debe coadyuvar para que se supere, definitivamente, una visión individualista de las actuaciones en materia de edificación, infraestructuras, paisaje, medio ambiente, etc. Es decir, debe comprometer a todos (incluyendo a la Administración) en actuaciones ejemplares y también debe contribuir a desmontar el argumento de que la apuesta por la calidad, a todos los niveles, es más costosa y, por tanto, inaplicable en una economía de subsistencia, como existe en Chelva, en muchos casos; gran parte de los pueblos que han sabido atraer iniciativas de calidad sufren o han sufrido situaciones económicas aún peores que las que se pueden presentar en Chelva y disponían de menos recursos humanos y materiales. Se trata, en definitiva, de una cuestión de actitud, de una decisión estratégica que, en un plan general, puede traducirse en una serie de objetivos y de medidas para alcanzarlos.

Los objetivos que el nuevo plan pretende conseguir, en lo que se refiere a la ordenación estructural y en desarrollo de las determinaciones y observaciones señaladas en el Documento de Alcance y en la Declaración Ambiental y Territorial Estratégica, son los siguientes:

  1. Desde el punto de vista ambiental y paisajístico, la atribución a gran parte del suelo rústico, del grado de protección que le es propio y necesario para salvaguardar sus valores, en coherencia con las distintas figuras de protección que condicionan la clasificación y la calificación del suelo.
  2. En lo que se refiere al suelo no urbanizable protegido, que supone el 94,27% del término municipal, el establecimiento de una regulación que, para garantizar su mejor conservación, permita la posibilidad de realizar las actividades que tradicionalmente se han venido desarrollando en el mismo, así como de otras vinculadas al deporte de ocio y aventura.
  3. La zonificación del suelo rústico con el mayor grado de detalle posible, incorporando en el mismo una delimitación precisa de todos los usos. En las zonas rústicas no protegidas y en los “enclavados” del Monte de Utilidad Pública, el señalamiento especifico de las actividades agropecuarias y el reconocimiento de su compatibilidad, habida cuenta del papel que la actividad agrícola todavía juega en la economía local.
  4. La preservación de las zonas donde existen riesgos naturales, en concreto, de inundación, de nuevos crecimientos, manteniendo únicamente los suelos sellados de procedencia histórica.
  5. La localización, en el suelo rústico, de una serie de dotaciones y equipamientos públicos (Cerro Cojanta, La Torrecilla, El Remedio, nuevos aparcamientos en la periferia de Chelva y junto a Ahíllas y Villar de Tejas, ampliaciones de las estaciones depuradoras, etc.) que recalificarán el territorio y mejorarán la funcionalidad de los distintos núcleos habitados en Chelva.
  6. La clasificación como suelo urbano del suelo urbanizado y sellado actual, reconocido por el planeamiento vigente y también el de origen histórico, incluyendo el pequeño núcleo situado junto a Villar de Tejas, El Cerrito, con el fin de facilitar un control y una ordenación eficiente de dicho ámbito. El núcleo de El Otro Lado (o El Vallejuelo) se ha excluido del suelo urbano a requerimiento del Servicio de Planificación de Carreteras de la Diputación de Valencia.
  7. La adecuación de las previsiones de crecimiento del suelo sellado a los umbrales fijados en la ETCV (vinculantes en el momento de redactar el PGE) y a las expectativas reales del municipio, desde una perspectiva de contención, que comporta una importante reducción del suelo urbanizable previsto en las NNSS, desclasificando El Cerro Cojanta y el sector situado al este del casco urbano, no desarrollado. Igualmente se desclasifica la mayor parte del suelo que las NNSS denominan “residencial de baja densidad” situado al oeste y sur del Conjunto Histórico Artístico, no desarrollado. Se mantiene, a petición de los vecinos y del ayuntamiento, la zona de suelo urbano no desarrollado situado enfrente de la residencia, no incluida dentro de la huerta protegida de Chelva. En esta zona en concreto se delimita una unidad de ejecución con el fin de conseguir el suelo necesario  para la ampliación de la residencia de personas mayores y para atender un importante número de alegaciones, que fueron estimadas. También se delimita un ámbito sometido a Actuaciones Aisladas entre la  Avenida Reino de Valencia y la Avenida de la Constitución.

En Villar de Tejas en el PGE se delimita una pequeña zona, de 1,2 hectáreas de superficie, contigua al suelo urbano, en la que existen distintas edificaciones ilegales construidas en los últimos años y se clasifica como suelo urbanizable residencial (sector SUR-01). El PGE propone regularizar las edificaciones mediante el cumplimiento de los deberes urbanísticos correspondientes a esta clase de suelo. Con la delimitación de este sector se ordena una zona antropizada que ha venido beneficiándose de la incapacidad del ayuntamiento para impulsar  las actuaciones necesarias para lograr la restitución de la legalidad urbanística.

  1. La previsión de nuevo suelo productivo, dentro de los márgenes del IMOSE, para favorecer, en el plazo de tiempo más breve posible, la creación de empresas y el traslado, de un modo ordenado, de algunas actividades al nuevo sector de Los Llanos, por el que el ayuntamiento lleva varios años apostando.
  2. La integración de las medidas de protección del Conjunto Histórico Artístico de Chelva a la ordenación estructural y pormenorizada. Todo ello, en coherencia con el Plan Especial de Protección del CHA, que el ayuntamiento está redactando en paralelo al PGE-POP.
  3. La identificación de todo el patrimonio local y su protección en el correspondiente Catálogo de Protecciones, de modo que se garantice su preservación, se favorezca el aprecio y respeto hacia el mismo por parte de vecinos y visitantes y se interprete la existencia de este tipo de edificaciones vernáculas como la base para potenciar un turismo cultural y de ocio, de calidad.
  4. La delimitación, en su justa medida (ajustada al TRLOTUP), de las previsiones en materia de zonas verdes, equipamiento escolar y viviendas sometidas a algún régimen de protección, aunque gran parte de esas previsiones se nos antojen excesivas e innecesarias. Dicha previsión de cesiones se ha formulado después del estudio detallado del patrimonio municipal de suelo y asumiendo el reducido margen de maniobra que va a ofrecer el PGE, al proponer un crecimiento muy reducido y no prever operaciones de incremento de la edificabilidad en el suelo urbano.
  5. La incorporación de una cartografía digital actualizada y de calidad, así como también la disposición de unas normas urbanísticas adaptadas a toda la normativa sectorial vigente, figuras de protección supramunicipal (Red Natura 2000) y a criterios actuales, contrastados y rigurosos, de regulación de este tipo de ámbitos.